miércoles, 24 de abril de 2013

Ex Soviet Union 1 day trip

14/07 9:20pm. Empezamos demasiado Soviet, el vuelo sale a las 11:45pm y aún no abren las taquillas, ya hay gente coleándose haciéndose los locos. Pintas demsasiado 80´s. El tiempo no ha pasado en ese lado del mundo. Happy memories. (8)Israel, Israel, qué bonito es Israel (8) LOL Vuelo a Tel Aviv. Los judíos más judíos que he visto (sin ofender). 

15/07 1:10am. En el avión tomé un vasito de agua. No apagan las luces (weird). Dato curioso, aunque no es de extrañar: todas las revistas están en ruso solamente. Puedo jugar a leer cirílico pero no puedo hacer mucho más que eso (bored). Can´t sleep. Otra bizarrada: Hay una mosca en el avión. ¡Y huele full a comida! Parce una calle del hambre y no un avión. En fin...

4am a 6am. Pues sí, los rusos también aplauden cuando aterriza el avión, se sueltan el cinturón antes de que se detenga el avión, y se quedan parados hasta que abran la puerta. Vamos, que me siento como en casa. Hoy me tocó quitarme los zapatos, y en el control de salida/entrada me pidieron la visa. WTF? Si salí sin tenerla fue por algo, ¿no? Pobres, deben ganar un sueldo de mierda y por eso se desquitan con los turistas. Afortunada o desafortunadamente ya tengo suficiente experiencia con comunismos y dictaduras (y oficiales resentidos) como para poder darle la vuelta al asunto y entrar sin problemas como es mi derecho. Viajar en autobús en Rusia es una experiencia cósmica. Autobús cayéndose a pedazos, asientos destrozados, conductor desquiciado que por supuesto no dejará de meterse por el hombrillo para comerse la cola al estilo de las de Caracas un miércoles después de las 5pm, en otras palabras, igual que en casa.

6am a 3pm. La Basílica es arrechísimamente arrecha. Esperé desde las 8:30am hasta las 10:00am para poder entrar. Por dentro también es cool, full de iconoclasia tal como esperaba. La plaza roja no es roja. El Kremlin es gigantezco. Voy a ver qué mariquera le compro a los buhoneros, que más que rusos parecen turcos, regatean más que cualquiera, y la cara de pendeja que le ven a uno. 20 euros por unas calcomanías de matrioskas, sí claro. Gran cantidad de baratijas de la era soviética, de esas que me recuerdan mi infancia. Aproveché para llevarme unas matrioskas hechas a mano y sin laquear, no las típicas que venden en todos lados, y un par de regalitos. Cual turca regateando, claro, si no me dejan sin un euro. ¡Ah! Lo olvidaba, el metro de Moscú es el que va más chola de todos en los que me he montado, ese conductor no sabe lo que es el freno, eso sí, las estaciones son una belleza, aunque los vagones se estén cayendo y vengan con perros callejeros incorporados.

 4pm a 6:00pm. Back to the airport. Iba cabeceando mal en el autobús, salvando mi honra, la de al lado iba peor que yo. Me tomé una birra rusa en el pub del aeropuerto. Estaba normalita, nada del otro mundo. El éxito del día: Conocí a una mongolesa. ¿Qué tan probable es que eso pase? Todo por la Mac. Gracias, Steve Jobs. Y de vuelta al avión.

15/07 6pm a 16/07 10:20 am. Un nuevo destino: Narita, Tokio, pero esa ya es otra historia.

P.D. Las papas del Mac de la plaza roja suck.

martes, 20 de noviembre de 2012

Argumento #1

Cachito es un joven de 26 años que desea hacer una película, sin embargo esto ha demostrado ser todo un reto. A pesar de tener mucho que decir, no sabe cómo hacerlo. Nadie colabora, ni sus amigos ni sus padres, quienes no le permiten desarrollar su capacidad creativa al estar constantemente exigiéndole que encuentre un empleo y empiece a "hacer algo". Xavi, su mejor amigo, le propone irse a vivir con él por un par de semanas, después de todo puede hacerle compañía mientras sus padres regresan de su segunda luna de miel. 

Lo que Cachito pensó que sería la solución a sus problemas se convierte en un infierno. No le es fácil ocultarle a Montse (la novia de Xavi), la existencia de Patri (la amante de Xavi), sobre todo porque no dejan de cruzarse en los pasillos del edificio. Tener que lidiar con las interminables fiestas (y correspondientes borracheras), ha pasado de ser una diversión a un problema. Mercedes sigue sin prestarle la más mínima atención, a pesar de que la persigue silenciosa pero constantemente desde sexto de primaria, y ya no quedan billetes dentro del cajón de la mesita de noche de la madre de Xavi, ora vez sin un duro.

Las desastrozas vidas de sus amigos no tienen nada de interesante y a la vez lo tienen todo. Mientras el mundo avanza y evoluciona, su película no. 

Durante una más de las tantas fiestas en casa, y después de haber bebido bastante más de la cuenta, Cachito decide finalmente declarársele abiertamente a Mercedes, haciendo una escena que, para vergüenza de la chica, no pasa desapercibida por ninguno de los presentes, y provocando al mismo tiempo que Montse descubra la relación afectiva entre Xavi y Patri. Se arma el pandemonio, y Cachito sale corriendo, filmadora en mano, bajo la lluvia torrencial. Sintiéndose desesperado, Cachito no para de grabar y grabar, recorre durante la madrugada las calles que lo han visto crecer, en una búsqueda frenética de algo.

Rebeca, su amiga de toda la vida, y quien se encontraba en la fiesta, le ha enviado un mensaje al móvil. Después de mucho meditarlo, cachito se decide a leerlo, y quedan en pasar por casa de Rebeca. Cachito come en silencio una sopa de fideos de caja que le ha preparado Rebeca en el microondas. Por un buen rato no se dicen ni una palabra, ¿para qué? si entre ellos nunca han hecho falta. Finalmente, deciden acercarse a la playa. Está amaneciendo, y mientras bordean la orilla del mar, Cachito comprende que no necesita buscar desesperadamente lo que siempre ha tenido a su lado. 

 

jueves, 18 de octubre de 2012

Cuidado y te da un beri beri...


Beri beri, soponcio, patatús, yeyo y pare usted de contar...

¿Por qué será que en castellano (o español, lo dejamos al gusto del consumidor), se utilizan tantas palabras de origen desconocido y siniestro para definir lo que clínicamente se conoce como desmayo, lipotimia o síncope?

Ya estamos claros en que al hispanoparlante le encanta esto de jugar con las palabras, invertirlas, mezclarlas, moldearlas y juguetear con ellas. El venezolano en especial (no hablo de otros latinoamericanos por desconocimiento de causa pero eso no quita que lo hagan también), siente una exagerada fascinación por utilizar el lenguaje como una herramienta poderosa que le permita aplicar constantemente (y en ocasiones en demasía) el doble sentido. No es lo que digas, sino cómo lo dices. Lo que está implícito en cada una de tus palabras puede ser y será usado en tu contra, ¡así que mucho cuidado! Pero, ¿qué tiene eso que ver con el tema en cuestión? En realidad nada, más allá de nuestro gusto particular por recortar y pegar palabras para hacer otras, pero ya saben que cuando uno escribe así como yo, directo de la cabeza al papel (o en este caso el teclado) cualquier cosa puede pasar. Así que mis disculpas y vuelvo al inicio y a lo que me trajo aquí el día de hoy: de dónde salieron tantas palabras para definir una misma cosa.

Cuidado y te da un beri beri...

Esa es una frase típica de abuelita, pero la realidad es que el significado real de beri beri no es nada agradable. El beriberi es una enfermedad producida por falta de vitamina B1 y aunque la hay de varios tipos: adulto e infantil, todas son terribles y desencadenan en cosas como confusión, debilidad, dolor, vómitos, taquicardia, dificultad para respirar, convulsiones y un largo etcétera, lo que explica que sirva para denominar cualquier "beri beri" (o cosa extraña cuyo nombre no podemos precisar) que le pueda dar a uno. 

Según los datos que he logrado recabar, el origen del término no se tiene del todo claro (como suele suceder).  Algunos dicen que la palabra proviene del singalés: beri=no puedo, otros que viene del árabe=bhur bhari, asma de marinero. Sea cual sea el origen real de la palabra, un beri beri es una vaina horrible, ¡así que zape! (Aunque por aquí lo usen para denominar cualquier "vaina").

¡A éste ya le dio el soponcio!

Ésta también es una de esas frases típicas de abuelita que, afortunadamente, no implica nada tan complejo y atroz como el beri beri. El soponcio se refiere simplemente a un desmayo, así que podríamos decir que son sinónimos.  La diferencia con otros términos como el yeyo o patatús que explicaré más adelante, radica en que el soponcio viene provocado por un gran susto. Algo como que el viejo se enteró que la hija de 15 años quedó embarazada, o que le robaron el carro, o hasta que se pegó el Kino. ¡Todo puede pasar!

 La etimología de la palabra en este caso también es incierta. Hay dos versiones comúnmente aceptadas. La que puede interpretarse como más jocosa, es la que dice que soponcio viene del vocablo latino vulgar sopio que significaría pene. ¿Y la relación del pene con el soponcio? Pues resulta que ese típico dibujito que garabateaban los niños y adolescentes del sexo masculino a diestra y siniestra en sus cuadernos, libros, cartucheras, y demás utensilios escolares tiene su origen en la antigua Roma y lleva por nombre sopio. (Se aprende cada cosa, ¿no?). Ajá, ya sé, ¿pero cómo llega esto a lo del soponcio? se preguntarán. Ya voy para allá. Pues nuestros queridos amigos romanos, al igual que nuestros niños en edad escolar de hoy en día, se divertían mucho dibujando sopios por todas partes. Se rumorea que el soponcio era lo que le daba a las féminas al ver esos sopios gigantes pintados, pues llegaban a asustarse (yo diría más bien a escandalizarse). El poeta satírico Gaius Valerius Catullus escribió: frontem tabernae sopionibus scribam (Dibujaré sopios frente a la taberna). Estaría arrecho por la atención, quizás. Y bien dice uno de los más de 20.000 graffitis de Pompeya: ut merdas edatis qui scripseras sopionis. (Que coman mierda aquellos que dibujen sopios). O quem non pudet et rubet, non est homo, sed sopio (El que se avergüenza y se ruboriza, no es hombre, es sopio). Para mí como que sopio es "guevón", no sé, digo yo. En fin... 
 
La otra hipótesis indica que la palabra viene del cruce de otras dos: sopetón, que viene de la palabra latina subĭtus (súbito), y la también latina responsio (respuesta).  Como nota curiosa han de saber que soponcio también significa una sopa mal hecha. Así que ya pueden quejarse ante la abuelita si el soponcio les provocó un soponcio.

¡Si no tienes cuidado, te va a dar un patatú!

La palabra patatú de por sí sola ya causa risa. ¿Cuál será esa pasión que tenemos con la cacofonía? Esta palabra es de uso extendido en todos los países de habla hispana o en la mayoría de ellos, y normalmente va acompañada de una s final (patatús) pero como en Venezuela nos encanta comernos las "S" (entre otras letras), para nosotros ha quedado como patatú. Esencial es informarles antes que cualquier otra cosa, que el patatús o patatú es más grave que el soponcio y el beri beri. O en otras palabras, un beri beri o soponcio desencadena en patatús. Además, la palabra es onomatopéyica porque reproduce el ruido que hace la persona al caer o desmayarse. Qué creativos somos, ¿verdad?  Según el DRAE patatús proviene de pata: pie o pierna de un animal. ¿Y cómo se relaciona eso con que te de algo? Ni idea, supongo que del hecho de perder la pata y caerse, creo que por ahí va la cosa. El caso es que al menos suena graciosa, así que esperemos que su uso no pase a mejor vida. Por cierto que en mi investigación al respecto encontré un poema del poeta y periodista español Manuel Bretón de los Herreros que se llama El patatús, y aquí se los dejo:

Cuando veo á un artillero 
Con fachenda y sin dinero, 
Y requiere el chafarote,
Retorciéndose el bigote 
Más terrible que un obús, 
¡Ay Jesús, ay Jesús! 
¡Que me da, que me da el patatús

No me altero ni me asusto 
Cuando el Conde hace mi gusto, 
Mas si un día al señor Conde
Pido plata, y me responde. 
Ten paciencia, que no hay mus,
¡Ay Jesús, ay Jesús! 
¡Qué me da, que me da el patatús

Y finalmente, ¿qué hay del famoso yeyo?

Han de saber que la palabra yeyo es exclusivamente nuestra, es decir, originaria de Venezuela (o eso dicen algunos por ahí). El yeyo parece ser el menor mal de todos (afortunadamente), pues su definición se apoya en la causa y no la consecuencia: el yeyo te da por no comer o por aguantar mucho sol, o por la combinación de ambas. Algo típico si saliste temprano a hacer diligencias en este país y te dan las 4 de la tarde y no has podido ni desayunar. Ahora, ¿a quién no le ha dado un yeyo alguna vez?

Después de este corto paseo por los sinónimos más coloquiales de desmayo que tenemos, finalmente sólo me resta advertirles que también existen los yeyos, beri beris o soponcios ficticios, es decir, aquellos que no tiene su origen en nada más que manipular a alguien para conseguir algún fin siniestro (muy aplicado por las mamás o señoras mayores para recibir la atención de sus hijos). Así que tengan cuidado, ya sea de los soponcios, yeyos, beri beris y patatús reales o ficticios, porque al final lo que más puede dolernos es la cuenta del hospital.




jueves, 23 de agosto de 2012

Te nos fuiste, principito...

El día de hoy recibí la triste noticia de que mi querido perro Milou falleció. Tenía 16 años y 7 meses, lo cual es una vida larga para un perro, y más para un Cocker Spaniel.

Siempre he considerado que en el mundo hay dos clases de personas, a las que les gustan los animales y las que no. Normalmente me llevo bien con los primeros, los segundos siempre tienen algo que me da como mala espina, no sé. Quizás sea porque si nosotros como animales no somos capaces de apreciar otras especies es porque hay algo que no va muy bien con nosotros. Bueno, esto no son más que teorías locas mías, pero todo es válido en este mundo.

Volviendo al tema de este post, hoy nos dejó mi Milou. Obviamente mi primera reacción ha sido llorar, ¿cómo no hacerlo? Milou compartió cada uno de los instantes emblemáticos de mi vida desde que tenía 16 años. En otras palabras, ha estado ahí siempre. Ahora, mi segunda acción ha sido ponerme a ver las fotos que a lo largo de los años fui tomando de Milou y su participación total y absoluta en nuestra vida familiar. La frase cliché de "la mascota es un miembro más de la familia" será cliché pero es 100% cierta. No hay instante de mi viaje por memory lane que no incluya a Milou.

Todos consideramos que nuestra mascota es la mejor del mundo, y yo no soy la excepción. Y como hoy es el día en que Milou tuvo que dejarnos, quiero compartir con todo aquel que desee leer, las características mágicas y únicas que hicieron de él el mejor perro del mundo, el mejor perro que mi familia podía tener, y nos hizo a nosotros la mejor familia que Milou podía tener. Así que eso fue un ganar-ganar.

Los inicios...

Milou llegó a nuestras vidas como llegan la mayoría de las mascotas a los brazos de sus dueños, por pura casualidad. (En esta vida se dan toda esa serie de causales-casuales para hacer de tu vida algo mágico). Yo estaba en 8vo grado, y una compañera de clases tenía una perrita cocker que había cruzado (no sé si por interés de los dueños o puro interés de los perros) con un terrier y habían tenido una camada de unos 6 u 8 perritos. La verdad no recuerdo exactamente cuántos eran, el punto es que los perritos tenían poco menos de 6 meses y su familia no había podido vender ninguno. Como les preocupaba el enorme gasto que implicaba el tener a tantos perros pequeños (en especial por las vacunas), la mamá de mi compañera de clases decidió regalar a los perritos, y qué mejor que ofrecerlos en el colegio. Así que mi amiga llegó un día a clases con varias fotos de los cachorritos en cuestión. A mí no me dejaban tener perro. Toda mi vida había adorado a los animales, en especial a los perros, pero en mi casa no querían regalarme uno por más que intentaba persuadirlos. No es que a mis padres no les gustaran los perros, por el contrario, les encantaban y les siguen gustando (animal lovers), pero ya saben que cuando uno es niño solo quiere al perro porque sí, pero no piensa en las necesidades que requiere el perro ni en los problemas que pueda causar, uno lo quiere y ya. En fin, volviendo a la historia de cómo llegó Milou a nuestras vidas, efectivamente en mi casa estaban negados a tener perro. Vivíamos en un apartamento, y aunque no era pequeño, mis padres insistían en que un perro necesita vivir en una casa, que el perro tiene necesidades, etc. El caso fue que yo, en un arranque de desesperación adolescente absoluta me dije: "¡Es ahora o nunca!" y viendo las fotos de los cachorritos que llevó mi amiga al colegio, le señalé el que más me gustó de todos y le dije: ¡Ese es el mío! "Chevere, mañana te lo traigo", me contestó ella. Y así fue, así de simple. Bueno, así de simple no, después llegaron los ruegos para lograr convencer a mis padres de que Milou se quedara. Pero no seguiré adelantandome al relato, le dije a mi amiga que me trajera al cachorrito marrón claro, (lo que durante todos los años de vida de Milou se llamó color champán) y a la mañana siguiente me lo trajo con todo y pote para comer, certificado de nacimiento y certificados de vacunación. Milou era un cachorrito precioso y estaba aterrado, temblaba de miedo el pobre. Mi plan de acción era limitado, pedí el perro, me lo trajeron, incluso me llevaron con él hasta la casa, pero de ahí en adelante no había más plan. Así que nada, subí con Milou y entré a la casa y ya. Por supuesto que mis padres pusieron el grito en el cielo. Que lo devolviera, que no se podía quedar, etc. pero bastó un par de ruegos y ver a Milou para derretirse, así que mi papá dio el visto bueno y lo demás es historia. 16 años y 7 meses de recuerdos y de felicidad infinita.

Aprendiendo todos un poco...

Milou nunca fue un perro educado, no es que fuera un loco desastroso, lo que quiero decir es que nunca fue a la escuela de perros. Ya saben, esos sitios en los que les enseñan a hacer un par de trucos por una recompensa que generalmente se traduce en comida. A Milou lo dejamos ser, sin embargo él aprendió cosas que nadie podría haberle enseñado. Milou reconocía el motor del carro de mi hermano y después, cuando yo tuve el mío, el de mi carro. Cuando lo escuchaba sabía que al asomarse a la ventana de mi habitación vería llegar el carro y al vernos bajar y entrar al edificio, corría hacia la puerta principal para esperarnos. No hubo un solo día en que Milou no nos recibiera a cada uno de los miembros de la familia en la puerta. Eso, señores, es invaluable.

Indudablemente, también reconocía el timbre y el intercomunicador, lo que creo que no tuvo muy claro es que no todo el que entraba por la puerta principal del edificio venía para la casa. Le encantaba sentarse en una silla del balcón y ver hacia afuera. Veía los carros pasar, la gente, otros perros. En ocasiones les ladraba. Si pasaba una ambulancia aullaba. Cuando no entendía volteaba la cara de un lado a otro. A mi hermano y a mí nos encantaba que hiciera eso, pero no lo hacía con mucha frecuencia.

Cuando hacía algo que sabía que no debía hacer solía esconderse debajo de las mesas de la sala o del comedor. Con el tono de voz que usaba al llamarlo, él ya sabía que le venía un regaño, pero de todos modos también sabía que el regaño no iba a durar mucho, así que no es que fuese una gran tragedia para él. 

Sus nombres...

Milou era su nombre oficial, pero sobrenombres tuvo miles, Miloucito, Miloutinovich, Puppy, chicho, guby, entre otros, cada miembro de la familia le tenía su apodo, y él respondía a todos.Claro, Milou se le decía sólo cuando le tocaba regaño, y como eso lo sabía muy bien, detestaba que lo llamaran por su nombre.

Un par de anécdotas...

Milou era el típico perro que ponía cara de perro triste cuando estabas en la mesa para conseguir (casi siempre era así, sobretodo con mi mamá que es la más alcahueta) que le dieras comida. En una ocasión, mientras mi mamá iba a llamar a mi papá para avisarle que tenía la comida en la mesa, a Milou se le ocurrió la maravillosa idea de subirse a la mesa y comerse la carne del plato de mi papá. Así que así lo encontró mi papá,  con las cuatro patas en la mesa y con  las manos en la masa (o el hocico en el plato). Supongo que no pudo dejar pasar una oportunidad como aquella. Mi papá estaba histérico, se quedó sin almuerzo, Milou con la barriga llena y feliz, tremendo filete el que se comió, y mi mamá y yo muertas de la risa.

Como sabrán, el cocker spaniel es una raza de perros cazadores, por lo que su instinto lo lleva a cazar. Era frecuente que en la casa entraran pajaritos por el balcón. Cuando eso pasaba Milou se ponía como loco, corría de un lado a otro persiguiendo al ave. En una ocasión atrapó al pajarito. Mi mamá y yo estábamos ahí, lo regañamos, yo intenté abrirle las mandíbulas con las manos pero me fue imposible hacerle abrir la boca. Finalmente soltó el pájaro y me lo entregó, como un trofeo lo puso a mis pies. El pobre nunca entendió por qué lo regañábamos, pues él no había hecho más que cazar para mí.

 Mi príncipe, te quiero....

Milou fue un perro miembro de una familia como cualquier otro, pero sin duda fue el mejor perro del mundo para mí y mi familia, el más especial, el más cariñoso, el más hermoso, el más todo. Porque esa es la magia de tener una mascota, alguien que sabes que siente por ti lo mismo que sientes por él y que nunca te va a fallar.

Por último, este día en que se me ha ido mi príncipe sólo me queda decirles esto: Díganle siempre a sus mascotas lo mucho que las quieren, puede que no entiendan las palabras, pero el amor que expresarán al hacerlo siempre lo entenderán. Ese es el lenguaje universal que usamos para comunicarnos con nuestras mascotas y que sin duda entienden. El amor que existe entre una mascota y su familia es algo que sólo entienden quienes lo viven. Así que disfruten de la compañía, el cariño y la alegría infinita que les brinda día a día su mascota, y retribuyanle todo eso con mucho mucho amor.

Milou, te quiero y te querré siempre. Como tú, ninguno.






martes, 24 de julio de 2012

Como apagar un despertador


 El objeto en cuestión...

Todos conocemos esos molestos artefactos que necesariamente mantenemos con nosotros, esos objetos a los que llamamos despertador. Los podemos encontrar en varias versiones: grandes, pequeños, redondos, cuadrados, etc. y en los más variados modelos: modernos, rococó, clásicos, electrónicos, y un largo etc. También vienen con una gran variedad de tonos; unos más exasperantes que otros: Tonos que van desde el clásico ring-ring, pasando por el pi-pi-pi-pi-piiiiiip, hasta aquellos que hacen sonar la canción de tu preferencia, tu estación de radio favorita o incluso un mensaje creado por ti.


 ¿Feliz despertar?

Sean cuales sean las ventajas de éste, el artefacto seguirá siendo objeto de desprecio por parte de su dueño, por lo que nos encontramos ante una relación como se ven muchas por ahí, una relación de amor-odio. Piénsenlo, ¿quien no lo ha vivido? ¿Quién de ustedes no mantiene esta relación de amor-odio con su despertador? Vamos, quien no lo haya hecho, que lance la primera piedra.

La razón de ese profundo odio y desprecio no es más que el fluir de esa rabia que se almacena en nosotros al reconocer que ese objeto -lamentablemente tan necesario- está impidiendo el libre curso de nuestras indispensables y muy tristemente perdidas horas de sueño.

 El método:

Todos hacemos uso de métodos muy eficaces para callar a la terrible bestia y continuar disfrutando de nuestro cuento de hadas (o cruel pesadilla, en el mundo de los sueños todo es posible), pero el método varía en función de las características del despertador. Es muy simple. Por ejemplo, si se trata de un pequeño despertador, se recurre al método clásico que consiste en simplemente movilizar el brazo lenta y cuidadosamente hasta la mesita de noche, levantar delicadamente el despertador, y arrojarlo con fuerza contra la pared opuesta a la cama (esto último para evitar rebotes no deseados). A hacer esto, el silencio tomará posesión del recinto, lo cual le dará al sueño una gran entrada triunfal. Este método, aunque muy eficaz, suele acarrear problemas de bolsillo, debido al constante reemplazo del despertador.

Si se trata de una maquinaria más moderna, el método debe adaptarse a los avances tecnológicos del objeto fruto del infortunio matutino. Algunos vienen con un "snooze" incorporado, que no es más que un botón que alivia momentáneamente nuestra pena, pero hay que tomar en cuenta que la paz sólo dura unos minutos, y luego la pesadilla vuelve a comenzar, así que no puede considerarse como una solución al problema.

En resumen...

Sea cual sea el método empleado para acallar al nefasto artefacto que nos molesta todas las mañanas, está claro que siempre tendremos la posibilidad de emplear otra opción, y se trata de una elección muy sencilla y 100% eficaz: prescindir de él. Aunque esto último nos acaerrá un nuevo problema: la imposibilidad de llegar a tiempo a nuestro destino, pero eso ya no es asunto de este post, así que lo dejamos para mañana. Ya me ha dado sueño, menos mal que es día feriado y no necesito poner mi despertador.

P.D. Por cierto, el mío suena como un rasgueo de guitarra, ¿qué hay del tuyo?

miércoles, 29 de febrero de 2012

El día que no existe...

Hay un día al año que normalmente no aparece en el calendario (al menos en el gregoriano y el juliano), cada cierto tiempo asoma la cabeza para traernos algún regalo cada 4 años. Ese día viene a aparecer para alegrarme infinitamente y llenarme de energía. :) ¡Bienvenido 29 de febrero, siempre te espero con ansias!!!!!

Ahora la pregunta de las cincuenta mil lochas: ¿Por qué tenemos en el calendario gregoriano, que es el calendario de mayor uso a nivel mundial y por el cuál nos regimos mundialmente, (sin menospreciar al juliano, hebreo, budista, chino, hindú, japonés, musulmán, maya [este último no me gusta porque se acaba pronto, uyyyyyy], persa, azteca, y un largo etc.), un día extra cada cuatro años?

El 29 de febrero fue un dia agregado al calendario por la reforma juliana, la cual tenía al pobre mes de febrero con piches 28 días. (Más pichirres con el pobre Februarius). Decidieron para corregir el desfase que venía arrastrando el calendario romano agregar un segundo día 24 de februarius cada cuatro años, para tener años de 365 días y cada cuatro años uno de 366. A ese 24 de febrero extra (no sé por qué insertarlo ahí y ponerle 24 también, pero bueno, como que los consejeros de Julio César estaban medio locos), lo llamaron ante diem bis-sextum kalendas martias de ahí viene el nombre de bisiesto. Bisextum porque era el 6 antes de Calendas. (Para quien no sepa qué es Calendas a eso le dedicamos otro artículo). Cabe destacar que lo consideraban parte del 24, y era un día doble, es decir, un día de 48 horas (como que a veces todos necesitamos uno de esos para que nos alcance el día, ¿verdad?). No fue sino hasta la Edad Media que los días del mes pasaron a llamarse en números consecutivos y el bisiesto pasó de ser una inserción, al último día del mes de febrero. :)

Curiosidades legales:

En el Reino Unido y Hong Kong, alguien nacido el 29 de febrero adquiere su mayoría de edad el 1 de marzo del año en que cumpla 18 años, en Nueva Zelanda, la fecha legal es el 28 de febrero.

En la Unión Europea el 29 de febrero se convirtió en el día bisiesto oficialmente en el año 2000. (Antes de eso no tengo idea de cómo hacían, menos mal que no nací en ningún país de la unión entonces porque en ese caso como que no existiría legalmente, vaya problema).

En Irlanda, los bebés nacidos el 29 de febrero reciben un premio de cien euros. (Papá, ¿por qué no nací en Irlanda?).

A las personas que nacen el día 29, se les denomina "Leapers", palabra extraída del término "Leap year", año bisiesto en inglés. So I´m a leaper. LOL

¿Y qué hay del 30 de febrero?

Ya sabemos que con febrero fueron bien egoístas y lo dejaron con 28 días, (y con el maravilloso 29 cada cuatro años), ¿pero qué me dicen del 30 de febrero? Sí, aunque no lo crean, han existido tres 30 de febrero.

En febrero de 1712 el calendario sueco agregó dos días 29 para poder ajustar su pase del calendario juliano al gregoriano. (Yo hubiese tenido doble cumpleaños!!!!!!!)

En 1929 la Unión Soviética se inventó el calendario "revolucionario" (espero no dar ideas a ningún coterráneo) que tenía 30 días en cada mes, y los días sobrantes eran días de fiesta sueltos. (Igualito a algunos por aquí, cualquier excusa para no trabajar.) Para 1930 y 1931 aplicaron el nuevo calendario, pero para 1932 ya habían regresado al calendario gregoriano (probablemente no tenían nada que celebrar para entonces).

Para mí el 29 es especial no sólo porque es un día que "no existe", sino porque es mi cumpleaños,  me hace ser mucho más joven, y ha hecho que cumplir años sea mucho más emocionante, al fin y al cabo sólo ocurre muy de vez en cuando. :) Nacer un 29 de febrero es algo al alcance de pocos, así que me considero muy afortunada.

Bienvenido 29 de febrero de 2012, llevo cuatro años esperándote!!!!!!!






viernes, 14 de octubre de 2011

Triana y su verga...

Comenzaré esta entrada diciendo que me daré licencia de emplear un lenguaje bastante soez, el cual en mi día a día empleo únicamente cuando me encuentro lo suficientemente enfadada o molesta para hacerlo, o en otras palabras, cuando alquien me saca de mis casillas. Pero como el tema en cuestión lo amerita, como ya he dicho, me doy licencia de hacer y deshacer, y por consiguiente emplear una terminología un tanto florida. ^_^

Continuaré diciendo que esta entrada se la dedico a una buena amiga española, Judit, quien sin darse cuenta, hizo un comentario que picó mi curiosidad y derivó en que me interesara en investigar de dónde "carajo" viene la expresión que tantas risas provocó en Judit: "la verga e Triana".

Triana y su verga...

Hasta donde sé, la expresión "la verga de Triana" es aplicable a algo que se considera muy importante o especial. También puede utilizarse con ironía, preguntando al interlocutor si se "cree" la verga de Triana, es decir, más especial que el resto de los mortales.

Después de una ardua investigación respecto al orígen de esta frase, la explicación más pausible es la que les relato a continuación:

Como es de conocimiento general, la palabra verga en la lengua española es sinónimo de pene. ¿Y de dónde sacamos la idea de llamar verga a parte del órgano sexual masculino? Esto es muy sencillo de explicar, resulta que una verga es el palo largo y delgado que sostiene la vela mayor en un barco (claro está, cuando éste es de vela). De ahí, la analogía es bastante sencilla de entender. Hasta aquí, todo claro.

Pero eso nos lleva a preguntarnos: ¿Quién "coño" es Triana y por qué su "verga" es tan arrecha?

Resulta que Rodrigo de Triana fue un marinero andaluz que acompañaba a Cristóbal Colón en su travesía hacia las Indias, lo cual lo llevo al mal llamado Nuevo Mundo (mal llamado porque no era nuevo, ya estaba ahí). Para ser más específicos, Rodrigo viajaba en La Pinta, y fue éste afortunado (o desdichado, depende de cómo queramos verlo) el primero en avistar América desde su puesto de vigía, es decir, desde la verga de La Pinta. Aquí ya vamos entendiendo más las cosas.

Podemos deducir entonces, sin mucha dificultad, que la verga de Triana era bastante alta, pues gracias a ella fue el primero en divisar el continente desconocido hasta entonces por los europeos. La de Rodrigo fue entonces una gran proeza que cambió drásticamente el panorama mundial y marcó un hito en la civilización.

Entonces, no queda lugar a dudas, la verga de Triana fue realmente arrecha, tanto, que aún seguimos recordándola a diario. ¡Bien por ti, Rodrigo!

¿Y qué me dicen del "carajo"?

Ya que los términos náuticos nos han traído hasta aquí, no dejaré de comentar una información que, aunque más rumor que realidad, nos dice que el carajo no es más que el puesto de vigía en la verga. El puesto de vigía era el peor que podía recibirse, pues allí se tenía que estar alerta y pasando frío, sol y lluvia, además de marearse mucho más que estando abajo. Solía ser un castigo enviar a un marino al carajo, dadas las dificultades de esta labor. Así que es comprensible que ser enviado al carajo sea una mierda. Y sigue siéndolo hasta el sol de hoy (aunque nadie sepa a ciencia cierta qué es el carajo y dónde coño queda).

Ahora ya lo saben, si van a mandar a alguien al carajo háganlo con propiedad, y si van a decirle a alguien que es la verga de Triana, ya conocen la magnitud del cumplido. :)

martes, 12 de julio de 2011

Yo no me explico como el perico teniendo un hueco debajo del pico pueda comer, no puede ser...

El desayuno en Venezuela es un arte. Dependiendo del rincón al que pertenezcamos o en el que nos hayamos asentado, nos decantaremos por ciertas cosas u otras, pero hoy el sitial de honor le corresponde al perico. ¿Y el perico no es un ave que parece loro pero más chiquito? Sí, pero ese perico es otro.

El perico al que me refiero no es más que un revoltillo con huevos y algunos ingredientes más, que con un toque de magia y amor, alegran nuestro paladar y exaltan nuestros sentidos.

Comenzaré esta historia diciendo que el perico tiene una particularidad, y es que, al igual que la arepa, se consume en todo el país; para alegría y beneplácito de todos los comensales. ^_^

Me gustaría relatarles el origen del nombre "perico", sin embargo, hasta el día de hoy mi búsqueda ha sido infructuosa, por lo que no he podido llegar tan siquiera a alguna leyenda que nos explique a qué debe la receta ese nombre tan pintoresco. Espero algún lector pueda colaborar y enriquecer así este artículo con esa valiosa información.

Pero como aquí todo vale, aprovecho la oportunidad para hacerles llegar una sencilla receta del perico. Esta receta se basa además en lo más básico y sabroso de cualquier receta, y es que todo es "al gusto".

En una sartén agregamos aceite de cocina (no de oliva), ponemos a dorar la cebolla picadita en trozos muy pequeños y la acompañamos de trozos de tomate picados en cuadritos. Cuando ya haya dorado la cebolla, le agregamos los huevos (batidos), le agregamos sal y removemos. Esencial es no remover mucho ni tampoco poco. Como todo en Venezuela, nada es blanco o negro, malo o bueno. Es al ojo %. ;)

¡Y voilá!

¿Y qué hacemos con este rico perico una vez lo hemos preparado? Se puede comer solo, pero la mejor opción es comerlo con arepas.

El perico es un desayuno que me lleva directamente a mi querida Choroní. En esas tierras escondidas degusté una y mil veces este delicioso platillo, acompañado de muchos otros manjares que tan divinamente nos preparaba la ya desaparecida pero siempre recordada Marissa.

Imaginen esta escena:

9:30 de la mañana, el sol ha comenzado a asomar por un horizonte de verde selva. Los árboles, los bambúes, y el resto de la flora y fauna que rodea la casa colonial sin paredes te envuelve gratamente y convierte en algo casi agradable el calor húmedo que hace minutos parecía sofocarte. La mesa de madera con sus grandes sillas de cuero está servida:
Arepas (dulces y saladas), queso de mano, queso telita, caraotas, tajadas (plátano frito), carne mechada y perico. Siete u ocho comensales disfrutan llevando a alturas insospechadas cada uno de sus sentidos. Las guacamayas y los loros ríen, su risa te contagia, y ríes con ellos. Los perros se acercan, poniendo carita de perro triste, esperando con ello recibir un poquito de la carne mechada que abunda en la mesa. "¡Pásame el perico!", grita uno, y una mano invisible le pasa el plato de peltre blanco con diseño de flores, que está algo golpeado por los años pero sirve muy bien a su propósito. "¿Te acuerdas cuando...?" Risas y más risas explotan de los labios y son llevadas a las casas vecinas por la suave brisa. Tú, quien ayer sufría encerrado entre las cuatro paredes de una oficina, o en el tráfico de la ciudad, te deleitas de todo, el desayuno, la vegetación, los animales, el delicioso aroma de la comida entremezclado con el olor a selva, río y mar. Miras a tu alrededor y sonríes, con la certeza de que estás en el paraíso.



martes, 3 de mayo de 2011

Cachito, Cachito, Cachito mío, pedazo de cielo que Dios me dio...

El cachito, ese panecillo relleno de jamón recién sacado del horno es el desayuno, tentempié, o bala fría (en algunos casos) predilecta de la mayoría de venezolanos. ¿Pero cómo llegó el bien apreciado y siempre codiciado cachito al mostrador de la panadería caraqueña (o de cualquier otra urbe venezolana) y por consiguiente a nuestros corazones?

He aquí lo que dicen las cotorras venezolanas y de ultramar:

El origen del cachito data de principios del siglo XX, y fue, hasta cierta medida, fruto de la inventiva que caracteriza a los oriundos de estas tierras, pero, irónicamente, de la mano de un lusitano. (No es que estos no sean más venezolanos que la hallaca, la arepa, o en este caso, el cachito), la cuestión, según dicen las malas lenguas, fue así:

Un panadero instalado por el centro de Caracas, preparaba los panes de jamón propios de las festividades decembrinas. Al terminar la gloriosa hazaña, y notar la gran cantidad de restos de jamón que generaba, decidió hacer uso de este sobrante usándolo de relleno a una masa, hornéandolo y poniéndolo a la venta en su estabecimiento. Los panecillos recién sacados del horno se fueron convirtiendo poco a poco en el pan nuestro de cada día; literalmente.

Algunos le atribuyen la proeza al panadero italiano Pietroluchi Pancaldi en la panadería "La Lusiteña" cuando corrían los años 1940, pero al no poder confirmar la veracidad de los datos no me arriesgo en afirmar nada (no vaya a ser que me quiten la concesión).

En todo caso, aquí les lanzo una pequeña y muy resumida lista de panaderías caraqueñas en las que hoy se pueden degustar estos exquisitos manjares: (Y valga la cuña)

Pastelería Danubio:

Panadería/Pastelería que cuenta con mas de 4 décadas de experiencia en el difícil arte de endulzar el paladar de los venezolanos. Fue fundada por un pastelero húngaro llamado Pablo Kerese, detrás de Mata de Coco en Chacao. En la actualidad sigue en propiedad de la misma familia y en el mismo lugar, además de contar con sucursales en Santa Rosa, Santa Mónica, Sambil, Multicentro, La Trinidad y Macaracuay.

Panadería Aída:

Famosísima panadería quincuagésima de Los Palos Grandes. Llegué a conocer de su existencia a través de una buena amiga que no dudaba en viajar desde la Urb. Miranda hasta Los Palos Grandes (con tráfico y todo incluído) para degustar las caracolas más famosas de Caracas. Y es que es la misma panadería a la que asiste su abuela, y las recomendaciones de la abuela nunca se ponen en duda. Según me han informado, aunque se le conoce principalmente por sus caracolas y palmeritas, los cachitos no se quedan atrás.

Panadería Los Laureles:

Famosa panadería para los habitantes del oeste de la ciudad, más concretamente la gente de El Paraíso, que es donde se ubica. Fue fundada en 1950 por un laborioso portugués llamado Francisco Fernándes (y no podría ser de otra manera), bajo encargo de un tal barón Gustav Van der Elst quien se radicó en la zona tras la II Guerra Mundial. Es bien sabido que por esa panadería han pasado la mayoría de los estudiantes de la UCAB. Actualmente lleva el título de ser la panadería con los mejores cachitos de El Paraíso. Si tantas generaciones de estudiantes han acudido a ella, ¿quiénes somos nosotros para ponerlo en duda?

Panadería Río de Oro:

Famosa panadería para la gente de la zona de Prados del Este (incluida yo que la recuerdo desde que tengo uso de razón), lleva encendidos sus fogones desde hace más de 62 años. Dícese que la receta de sus cachitos es secreta.

Parada obligada para el turista...

¿Cuál es nuestra fijación con la panadería criolla? Podría decirse que la panadería es al venezolano lo que el bar es al español, por ello no dudaría en ningún momento el incluir una de las tantas maravillosas y únicas panaderías caraqueñas en un recorrido turístico. Al fin y al cabo, la panadería es un elemento intrínseco del venezolano.


No olvidemos que en una panadería no sólo hay café y panes de todo tipo, sino que, a lo largo de las décadas, los panaderos han construído en Venezuela un mundo alterno de sabor, con pasteles, pizzas, golfeados, charcutería, jugos (zumos) naturales, pan de jamón, y los reyes del día: los fabulosos cachitos.

Te miro y te miro y al fin bendigo, bendigo la suerte de ser tu amor. ^_^

P.D. La ironía de esta historia es que yo no como jamón, pero esa sólo soy yo. Como decimos en mi tierra: "Tu te lo pierdes".

domingo, 10 de abril de 2011

Y siguen volando...

Grullas barcelonesas

En el Parc Joan Verdaguer nacieron estas bellas grullas para Japón de todas las nacionalidades. Todas hechas con mucho cariño y amor. ¡Gracias a todos por brindar sus manos y tiempo! Entre todos se pueden hacer grandes cosas, o como dice Patrick: Tu verras tout c' qu'on peut faire si on est deux. "Verás todo lo que podemos hacer si somos dos".


viernes, 18 de marzo de 2011

Las primeras grullas sobrevuelan el Atlántico

Y sí, con un sueño empieza todo y con una realidad termina. Ya han sobrevolado el Atlántico las primeras grullas de nuestro proyecto. ^_^ Entre todos lo haremos posible así que manos a la obra. :)


Una grulla muy especial...


¡Gracias, Sebas!

Nuestras 3 primeras grullas han llegado cansadas pero satisfechas.


Adelante, chicos que Japón necesita muchas más. ;)

Video de cómo hacer grullas de Origami



¡Gracias, Arturo!

jueves, 17 de marzo de 2011

1000 grullas para Japón / 1000 cranes for Japan

En Japón existe una leyenda que dice que si haces mil grullas de origami unidas por una cuerda, se te cumplirá un deseo por parte de una grulla, como el curarse de una enfermedad o vivir una larga vida. A lo largo del tiempo, esto se ha convertido en un símbolo de paz.

Me he propuesto la meta de hacer 1000 grullas de origami para pedir por el futuro de Japón. Por ello les invito a unirse a esta causa, y juntos poner nuestro granito de arena para llevar esperanza y nuestros mejores deseos a quienes hoy pasan por momentos muy difíciles.

El cielo es el límite.

Besos,

Yiyi


In Japan there is a legend that says that if you make a thousand origami cranes attached by a rope, a wish (es the cure f a disease or living a long life) will be fulfilled by a crane. Over time this has become a symbol of peace.

My goal is to make 1000 origami cranes to pray for Japan's future. Therefore I invite you to join this cause and together help to bring hope to those currently undergoing through very difficult times.

The sky is the limit.

xoxo

Yiyi

martes, 8 de marzo de 2011

Ganarse el cielo otra vez...

El pintor de El Ávila...

Desde Barcelona dedico un par de líneas a quien, con cuyos trazos, embelesó eternamente mi recuerdo de nuestro adorado cerro El Ávila. Pues sí, nuestro Manuel Cabré nació en Barcelona, Cataluña y no en Barcelona, Venezuela, allá por los años 1890. Era hijo del escultor catalán Ángel Cabré i Magriñá que migró a Venezuela cuando Manuel era un niño pequeño. A los 8 años, ingresó Manuel en la Academia de Bellas Artes de Caracas y, tras una breve estancia en París, regresó a Venezuela a plasmar en lienzo la inigualable belleza de nuestros paisajes. A nuestro hermoso cerro, lo pintó desde todos los ángulos y con todos sus matices, recordándonos por qué es lo primero que queremos ver al despertar y lo último antes de irnos a dormir.

Lo cierto es, que la historia nos dice que Manuel Cabré se enamoró, al igual que la mayoría de los caraqueños y quienes visitan nuestra ciudad, de nuestro cerro El Ávila.


Viajar en tren...

Hubo un tiempo en que los viajes desde y para La Guaira se hacían en tren. El desarrollo llevó al país a la necesidad de tener un medio de transporte rápido y eficiente para trasladar carga y personas del puerto a la ciudad capital.

Los levantamientos de planos y cotas para la línea de ferrocarril desde La Guaira y hacia Caracas comenzaron en 1867, y los ingenieros británicos y estadounidenses se disputaron durante 14 años la ruta y su financiamiento. Finalmente, se le concedió el contrato a un grupo inglés en 1881, el cual registró el nombre "Ferrocarril La Guaira y Caracas" en Londres y comenzó la construcción de una línea ferroviaria de 37 km que ascendía 914 metros. Para julio de 1883, ya recibía viajeros. Muchos de los pasajeros del "FLGyC" llegaban a La Guaira por vapor y eran transferidos al tren para Caracas. Una curiosidad es que el último carro del tren estaba reservado a los huéspedes del Hotel Klindt, en Caracas. El servicio eléctrico en la línea comenzó a operar en abril de 1928, y desde entonces el tiempo de viaje de La Guaira a Caracas quedó reducido de 2 horas a 75 minutos. ¡Chúpate esa mandarina! ^_^

A pesar del buen servicio y la publicidad, el FLGyC vio sus pasajeros y carga pasar a carros, autobuses y camiones durante los años 30 y después de ser comprada por el Estado, dejó de funcionar en los 50. Hoy, a más de 50 años de su cese de operaciones, la vía del FLGyC ha quedado sepultada bajo el monte y la tierra y, lamentablemente, es casi imposible de rastrear.


Los hoteles...

El Gran Klindt

Los caraqueños de la década de los 30 no pueden olvidar el edificio de estilo europeo del siglo XIX levantado en la calle de Torre a Principal: el Hotel Klindt, en cuyo piso superior solían alojarse artistas famosos, toreros y gente adinerada que venía a Caracas en asuntos de negocios. El inmueble tomó con el tiempo el nombre de “Edificio Washington”, en cuyos bajos se hallaba instalada desde la primera década del siglo la famosa Cervecería Donzella, donde se llenaban "lisas y "medias lisas", y solían reunirse los poetas, escritores y periodistas de la época.


Un dato curioso sobre las "lisas"...

Curiosamente, el origen de este nombre radica en la primera Guerra Mundial. Resulta que, debido a la guerra, empezaron a escasear los grandes tarros que se utilizaban para la cerveza. Como dejaron de llegar a Venezuela desde Alemania, la cervecería Donzella tuvo que poner en uso unos tarros lisos, sin adornos y sin las tapas de los tarros típicos alemanes. Los nuevos tarros eran, simplemente, unos vasos, y quienes preferían el cristal más delgado y liviano de estos nuevos implementos, empezaron a diferenciar la orden al pedir sus actualmente denominadas birras. En criollo quedó entonces bautizado el sifonero vaso cervecero. Y también la "dosis" pequeña como "media lisa", que valía medio real. (¡Qué envidia!) Con el paso del tiempo comenzó a imponerse la jarra, la media jarra y el tercio.




Y volviendo a nuestro cerro...

Uno de los íconos de nuestra ciudad es el magnánimo Hotel Humboldt, ubicado en la cima de nuestro cerro, es un ícono en la arquitectura venezolana y un símbolo de la sultana de El Ávila. El hotel formó parte del plan para unir a Caracas con el Litoral a través de un complejo turístico y recreativo que involucraba al teleférico como medio de transporte. Tiene una altura de 59,50 metros, y 14 pisos donde se distribuyen las 70 habitaciones, que en una época que vive en el recuerdo de los caraqueños mayores de 50, ofrecían una excelente vista de la ciudad. Su construcción fue ordenada por Marcos Pérez Jimenez y fue estrenado en 1956. Siempre recordaré a mis padres y tíos hablar de las maravillosas fiestas de Año Nuevo con la Billo´s que se celebraban en el hotel. (Insisto, ¡qué envidia!)




Sí, chicos, tenemos que ganarnos el cielo otra vez...

jueves, 24 de febrero de 2011

¿Qué proyectamos como sociedad?

Casualmente hoy ocurrieron dos cosas que me hicieron reflexionar sobre qué reflejamos y hacia dónde vamos como sociedad. La primera fue que tuve una clase sobre investigación de mercados donde nos explicaron como se realizan los Focus Group para, valga la redundancia, investigar el mercado y detectar qué quiere el cliente. Es interesante ver cómo se toma una muestra de la población y se le extrae información crucial para elaborar una campaña acorde con lo que el público desea. El segundo suceso que llamó mi atención y que me llevó a plantear el tema, fue que un amigo posteó un artículo sobre la reciente campaña publicitaria de McDonalds en Venezuela donde promocionan la Cajita Feliz con la imagen de tres ídolos musicales nacionales; a saber, Servando, Florentino y Oscarcito (este último ni siquiera sé quién es). Esto me llevó a reflexionar sobre cómo lo que vende refleja el deterioro que sufrimos como sociedad. No es que tenga nada en contra de estos individuos; aunque a los dos primeros he tenido el disgusto de encontrármelos en varias ocasiones y son bastante prepotentes y sumamente ordinarios; pero al ver la mala calidad del material promocional de la campaña, no puedo evitar sentir lástima por cómo nos proyectamos.

Venezuela no es la misma. Todos lo sabemos, sí, pero es como cuando vives con un familiar, es alguien que ves a diario y no notas que cambia, pero cuando llega alguien de fuera y te dice: "¡Fulanito si está cambiado! ¡Está grandísimo (o flaquisimo)!", ves una foto y te das cuenta que efectivamente la persona en cuestión ha cambiado mucho. Con el país pasa lo mismo.

Una fotografía...

Necesitamos ver una fotografía de nuestro pasado para entender el antes y el ahora. Recuerdo que cuando tenía 6 años iba con mi mamá en carrito porpuesto (bus, autobus, camionetica, como quieran llamarlo) a Sabana Grande de compras. Caminábamos desde los cines Broadway hasta La Previsora (a la mitad yo estaba desesperada porque el camino se me hacía larguísimo). Era otro mundo, otra gente, otra educación. De adolescente todavía podía ir al cine de Chacaíto con amigos y salir en la función de medianoche, tomar el metro e irme a Prado de María. Por el camino (nuevamente Sabana Grande), te encontrabas un músico o comediante (sí, como en Europa), y la gente que salía de la función disfrutaba sanamente antes de irse a casa. Esas cosas ya no las podemos hacer. Nuestro círculo de vida se reduce cada vez más y al parecer no hay nada que podamos hacer para evitarlo.

Para echar un vistazo al pasado les recomiendo ver el grupo de FB "Viejas fotos actuales", ese breve viaje al pasado es una buena forma de descubrir lo que era nuestro país y nos ayuda a compararlo con lo que es ahora.

Un video...

Otra cosa que me gusta hacer es ver videos de antiguos comerciales venezolanos (de los 80 y 90 principalmente). ¡Qué campañas publicitarias! Muchas premiadas internacionalmente. Eran campañas de calidad y dirigidas a esa población que ya no somos y que me llevó a escribir este post. Solíamos hacer mejor publicidad porque nuestro target era otro, y ese target era otro porque nuestra sociedad era distinta, más exigente y más demandante. No nos conformábamos con cualquier cosa, no queríamos regalos, exigíamos calidad y transparencia.

¿Y qué pasó?

Dejando el tema político aparte (no es fácil pero aquí me centro en la sociedad y su reflejo en la publicidad), los golpes que recibimos como ciudadanía han hecho que seamos conformistas. No esperamos recibir calidad y por ello nos hemos acostumbrado a conformarnos con recibir las cosas como vengan con tal de recibir algo. Atrás quedaron los años de la competencia y el deseo de superación. Cuando veo publicidades venezolanas me duele. Siento que no son para mí, pero lamentablemnete sí lo son, porque son para nuestra sociedad.

¿Y cómo lo arreglamos?

Esa es la pregunta de las 50.000 lochas, y la solución es, desde mi punto de vista, que debemos educarnos. Somos una sociedad mal educada que necesita volver a empezar. Sí, lo sé, es difícil, pero no imposible.

lunes, 21 de febrero de 2011

Soplar y hacer botellas, ¿una tarea fácil o difícil?

No todo es soplar y hacer botellas: La elaboración de botellas, desde tiempos remotos, está basada en la habilidad del artesano para soplar el vidrio, pero a pesar de lo difícil de la labor, siempre se supuso que, comparando el resultado final (la botella terminada) con la forma de elaborarlo (soplar), era muy sencillo "soplar y hacer botellas". Paradójicamente, la expresión pasó a utilizarse para advertir sobre lo dificultoso de cierta tarea por emprender. Justicia poética.

"Soplar y hacer botellas" nació de mi profesión, o mejor dicho, de una de mis profesiones (sí, soy una de esas frikis que no para de hacer cosas que le gustan). En esta ocasión se trata de la traducción. El caso es, que leyendo por ahí una anécdota de un colega, nació la idea de crear este blog sobre todo y nada.

Hablar de esta profesión (la traducción en este caso), es enfrentarse cada mañana a un ilimitado número de seres humanos que dan por sentado que este "trabajo"(las comillas las ponen ellos, no yo), es soplar y hacer botellas. "Cualquiera que hable inglés lo traduce en un momentico", "En 5 minutos lo tienes listo", "¿Y a ti te pagan por eso?, ¡qué felicidad!" e insensateces por el estilo. En otras palabras, nada que no mosquee, cabree, arreche, etc, etc, a cualquiera en la profesión. Realmente NO ES SOPLAR Y HACER BOTELLAS.

Traducir implica primero una facilidad de palabra y entendimiento. No basta con saber qué significa una palabra de un idioma a otro, hay que saber reconocer el concepto, y convertirlo (de la manera más precisa posible), a la conceptualización que de ello se tiene en otro idioma, y les garantizo que no es tarea fácil.

Traducir requiere ser fiel al texto de origen y a la vez saber distanciarse lo suficiente como para que el texto de destino no parezca una traducción. Irónicamente, el objetivo es que parezca que el resultado fue inicialmente pensado y escrito en ese idioma y no en otro. Además, hay que conocer los códigos de la lengua de destino, códigos que pueden variar de un país a otro, e incluso de una región a otra, pues depende al fin y al cabo de su destinatario. En otras palabras, no todos los textos se traducen igual.

En una ocasión, traducía un episodio de "ER" en el que aparecía el término "pneumothoraxic tension", habiendo yo realizado cursos avanzados sobre atención prehospitalaria, y conociendo el término en castellano, no tuve ningún problema en colocar su correcta traducción "neumotórax a tensión". Se imaginarán cuál fue mi sorpresa al enterarme que un corrector había cambiado el término correcto por "tensión neumotoráxica". ¿Qué demonios...? Que alguien me explique qué es la tensión neumotoráxica y dónde se toma, porque por lo que yo sé, (y verifiqué), eso no existe ni aquí ni en China (por poner un ejemplo nada más, no es que tenga algo contra los chinos). En fin, cada loco con su tema, pero de ahí a inventarse términos...

Y así introduzco el caso del traductor audiovisual (entiéndase yo). Quien subtitula una película no sólo tiene que transmitir un mensaje oral de forma escrita, (lo que es mucho más complejo de lo que parece), sino que además tiene que ceñirse a un límite de caracteres por línea y, por decirlo de alguna manera, por imagen, lo que convierte el trabajo no sólo en una operación de traducción sino además de síntesis. Sólo la documentación, la experiencia y un talento (sí, algo de eso tenemos por ahí ^_^) nos permiten resolver los acertijos y lograr el objetivo. Y les aseguro que esto no se encuentra ni en los diccionarios ni en Wikipedia (aunque ayudan). Recuerdo un juego de palabras en "Friends" que nos llevó horas traducir en la oficina para lograr conservar el juego de palabras sin que se perdiera el chiste y que fuese creíble en castellano.

La traducción es una labor compleja que implica esfuerzo, análisis y dedicación, les aseguro que no es soplar y hacer botellas. Y si aún les quedan dudas, intenten traducir correctamente algún episodio de CSI, un libro de Stephen Hawking, o un texto técnico sobre bombas de tratamiento de aguas.