miércoles, 7 de octubre de 2015

Las bestias del ático... Autor: René Martín

Las bestias del ático 

En los momentos de la más absoluta paz, esos instantes en los que nos relajamos, estiramos las piernas y olvidamos nuestros problemas, cuando ya ni podemos sostener la revista, que se nos cierran los ojos y el café hace rato que perdió su efecto, Sí!, es en esos momentos cuando suelen pasar las cosas más locas y absurdas que nos cogen por sorpresa y nos ponen el corazón a latir como los timbales de Tito Puente. Fue en un plácido día de primavera cuando mi merecido momento de reláx fue interrumpido (de coñazo) por las bestias enfurecidas del Ático.
Como una vez les expliqué, yo viví en un pequeño pueblito llamado Frydstejn, en medio del Paraíso de Bohemia, en una casa muy antigua pero muy bonita justo en frente de las ruinas del legendario Castillo de Frydstejn. Era una casa muy vieja, muy grande pero muy acogedora, la pude alquilar muy barata, así que me sentía como Rico Mac Pato de vacaciones en un lugar paradisíaco, con unas vistas estupendas del valle. La casa tenía dos plantas y después un pequeño ático, que era más bien un desván donde se ponían los cachivaches. Yo nunca había subido, solo me había asomado a través de la trampilla, y al ver todo como en las películas de terror cerraba esa vaina y le daba 6 vueltas a la llave. Mi habitación quedaba arriba y era genial... tenía una chimenea y echarse junto a ella en un cómodo sofá con la ventana en frente y ver allá a lo lejos las siluetas de los castillos de Trosky y Valdstejn rodeados de bosques era un poema. Había estado metiendo carbón en el sótano como un esclavo toda la tarde (después les echaré ese cuento), así que después de terminar, bañarme, cenar muy rico y prepararme un tecito, me tiré en el sofá como la Maja Desnuda de Goya y me puse a ojear un prospecto del supermercado (ya me había leído hasta las etiquetas de los enlatados). Buen... allí acostadito, casi ya guindando, de repente estalla el ruido (a todo gañote) más horrible que se puedan imaginar!!!! parecía que se estuvieran peleando Godzilla y King Kong, una verga de sonido como de un tigre con tiranosaurio y gato electrocutao' que me hizo pegar un salto como el gato Tom y caer de espalda detrás del sofá y dejarme allí atrapao' con las patas pa' arriba haciendo como una cucaracha volteaa' en un frenesí terrible de susto, pánico, sorpresa y cagazón!!!. ¿¿¿QUÉ MIERDAAA ES ESAAA, DIOS MÍO??? El ruido sesó de la misma forma en que había aparecido... de coñazo! Me levanté... despaciiiito... asomando primero una mano, después la otra y por último levantando mi cabeza hasta la altura de los ojos allí detrás del sofá! mire pa' un lao... mire pal otro... mira pa' arriba... nada! No, no... eso no me lo pude haber imaginado... umn uun! Me levanté por fin, y bueno, traté de acomodarme la bata y cuando me amarraba la vaina.... noooo joooodaaaaa.... WUIIIIIIUUUUU AAAARGGGGGG IIIIIIKKKKK GRRRRR  AAAAUUUUUIIIII!!!!!  Otra vez!!! Pecho a tierra, compadre!!! Me arrastré hasta el pasillo y allí la vaina era mucho peor!!! Coño... coño, cooooño... pegué un salto pa' las escaleras y bajé (rodando) hasta que me paró un sillón y allí me quedé, con los ojos pelaos, tratando de entender qué había pasado! El ruido paró de nuevo, y escuché entonces unos pasos como con pezuñas que venían del piso del que justo había escapado como un saltador olímpico! Me reincorporé y ahí si dije: "No joda... a esta verga la clavo en un palo, no joda!!" Fui al despacho y cogí mi mega escopeta Browning Maxus calibre 12 y subí en plan Helmer Gruñón por las escaleras, dispuesto a matar lo que sea que viera, así fuera a Franta o al Ahorcao! Sigo escuchando gruñidos y pasos que se arrastran arañando la madera y no joda... adrenalina full... marcapasos en la cesta de la compra en Amazon... cara de cagao' valiente... continúe subiendo hasta llegar al pasillo, allí me percaté que el sonido provenía del ático! Coño!Qué podría estar viviendo en mi ático que hace esos ruidos de mierda????!!!!! Nada... yo no me podía largar en ese momento, ni de vaina!... después de que un jabalí me comiera la bicicleta estaba prácticamente atrapado... y si llamaba al viejo Leidar iba a ser peor!!! Bueno, amigos, así que decidí bajar la escalera plegable, y subir de coñazo disparando como Rambo en esa vaina, y que fuera lo que Dios quiera! Metí la llave, abrí la cerradura, cogí la trampilla con la mano izquierda, con la derecha la escopeta, empiné el culo, cogí vuelo y pegando un grito a lo BAAAAANNNZAAAAAAIIIIIII!!!!! tiré la trampilla pa' tras y PUM!! PUM!!! PUM!!! Mala idea! Primero: El ruido de los tiros en ese espacio cerrado de vaina me vuela los tímpanos pa' la mierda! Segundo: El retroceso me tiró como tres metros pa' atrás y me escoñeté sobre un poco de cajas viejas, y tercero: Se cerró la trampilla y me quedé en esa verga a oscuras y no me veía ni la nariz!!! Tirado sobre las cajas allí, como una mujer dando a luz, metí dos cartuchos más y me paré como un ninja dándome un coñazote con una de las vigas del techo! Nada! me puse en posición de combate sin saber ni siquiera para donde estaba apuntando! No oí nada! (tampoco podía mucho después de esos tiros de antes), pero de repente escuché... coño, y sí que lo escuché, una verga que se cayó a mi derecha y volví a prender el infierno en esa verga!!!! PUM!!! PUM!!! Ahora sí que estaba jodido, porque me terminé de joder los oídos!! PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!! era solo lo que escuchaba. Nada, panas... con el pie buscaba la trampilla, y cuando la encontré abrí esa verga y salté pa' abajo como poseído! No joda, corrí hasta el despacho y me volví a apertrechar!, pero nada... pasó una hora y nada... así que busqué la linterna y volví a subir. Lo que sea que había sido eso estaba muerto o llegando a Praga! Abrí la trampilla y ya con luz pude ver que había una lámpara en el techo de esas de cadena, la encendí y para mi sorpresa... allí estaban dos mangostas (especie más grande de las comadrejas), muertas e' bola y abrazadas. Tal vez subieron al ático a robar el relleno del aislante o a dormir y se encontraron la una con la otra y se entraron a coñazos, ese fue el ruido demoníaco que me arruinó la noche de reláx. No lamenté haberlas matado más de lo que lamenté el dolor de mis oídos por una semana! Me imagino que cuando entré hecho Chuck Norris pegando tiros se abran cagado y se abrazaron del susto y alguna de las dos tumbó esa lámpara que al final delató su ubicación. Verídico!


Los relatos de René Martín

Hace un par de meses, creo que incluso menos, comencé a toparme con una serie de relatos cortos en un grupo de Facebook que realmente me alegraban el día. Por un motivo algo complicado de explicar, lamentablemente no pudo seguir publicando sus maravillosos cuentos cortos en ese grupo, por lo que estaré publicando algunos de ellos en este blog. Espero que los disfruten tanto como yo. Abrazos, Yiyi 

martes, 20 de agosto de 2013

El regalo


Si hubiese sabido que ese encuentro negado
Despertaría en mí sentimientos tan bien guardados
Lo lógico sería pensar
Que desearía que no hubiese pasado
Sin embargo, es todo lo contrario
Jamás me lo hubiese negado…

Gracias vida por darme este regalo
Gracias Dios por habérmelo brindado
Los regalos así no se rechazan
Se reciben, se agradecen y se pagan

Aunque con melancolía;  sonrío
Pues tengo la certeza de aquel que no huye a nada
Este corazón no late solo
Ese ritmo agitado, único y desenfrenado
Lo comparte con el tuyo
Palabras no necesita…

Gracias vida por darme este regalo
Gracias Dios por habérmelo brindado
Los regalos así no se rechazan
Se reciben, se agradecen y se pagan

Pero cómo le explico a este solitario corazón
Que en esta vida no le toca
Por favor, dime cómo hacerle entender
Que no es suficiente sentir
Que siempre debe haber más
Debe haber más…

Gracias vida por darme este regalo
Gracias Dios por habérmelo brindado
Los regalos así no se rechazan
Se reciben, se agradecen y se pagan

No me arrepiento de nada
Aunque eso de nada nos sirva y no cambie nada
Aquí nos quedaremos
Mi solitario corazón y yo
Con su ritmo agitado único y desenfrenado
Esperando…

Me quedan los recuerdos, y la fotografía
Quizás en otra vida…

miércoles, 24 de abril de 2013

Ex Soviet Union 1 day trip

14/07 9:20pm. Empezamos demasiado Soviet, el vuelo sale a las 11:45pm y aún no abren las taquillas, ya hay gente coleándose haciéndose los locos. Pintas demsasiado 80´s. El tiempo no ha pasado en ese lado del mundo. Happy memories. (8)Israel, Israel, qué bonito es Israel (8) LOL Vuelo a Tel Aviv. Los judíos más judíos que he visto (sin ofender). 

15/07 1:10am. En el avión tomé un vasito de agua. No apagan las luces (weird). Dato curioso, aunque no es de extrañar: todas las revistas están en ruso solamente. Puedo jugar a leer cirílico pero no puedo hacer mucho más que eso (bored). Can´t sleep. Otra bizarrada: Hay una mosca en el avión. ¡Y huele full a comida! Parce una calle del hambre y no un avión. En fin...

4am a 6am. Pues sí, los rusos también aplauden cuando aterriza el avión, se sueltan el cinturón antes de que se detenga el avión, y se quedan parados hasta que abran la puerta. Vamos, que me siento como en casa. Hoy me tocó quitarme los zapatos, y en el control de salida/entrada me pidieron la visa. WTF? Si salí sin tenerla fue por algo, ¿no? Pobres, deben ganar un sueldo de mierda y por eso se desquitan con los turistas. Afortunada o desafortunadamente ya tengo suficiente experiencia con comunismos y dictaduras (y oficiales resentidos) como para poder darle la vuelta al asunto y entrar sin problemas como es mi derecho. Viajar en autobús en Rusia es una experiencia cósmica. Autobús cayéndose a pedazos, asientos destrozados, conductor desquiciado que por supuesto no dejará de meterse por el hombrillo para comerse la cola al estilo de las de Caracas un miércoles después de las 5pm, en otras palabras, igual que en casa.

6am a 3pm. La Basílica es arrechísimamente arrecha. Esperé desde las 8:30am hasta las 10:00am para poder entrar. Por dentro también es cool, full de iconoclasia tal como esperaba. La plaza roja no es roja. El Kremlin es gigantezco. Voy a ver qué mariquera le compro a los buhoneros, que más que rusos parecen turcos, regatean más que cualquiera, y la cara de pendeja que le ven a uno. 20 euros por unas calcomanías de matrioskas, sí claro. Gran cantidad de baratijas de la era soviética, de esas que me recuerdan mi infancia. Aproveché para llevarme unas matrioskas hechas a mano y sin laquear, no las típicas que venden en todos lados, y un par de regalitos. Cual turca regateando, claro, si no me dejan sin un euro. ¡Ah! Lo olvidaba, el metro de Moscú es el que va más chola de todos en los que me he montado, ese conductor no sabe lo que es el freno, eso sí, las estaciones son una belleza, aunque los vagones se estén cayendo y vengan con perros callejeros incorporados.

 4pm a 6:00pm. Back to the airport. Iba cabeceando mal en el autobús, salvando mi honra, la de al lado iba peor que yo. Me tomé una birra rusa en el pub del aeropuerto. Estaba normalita, nada del otro mundo. El éxito del día: Conocí a una mongolesa. ¿Qué tan probable es que eso pase? Todo por la Mac. Gracias, Steve Jobs. Y de vuelta al avión.

15/07 6pm a 16/07 10:20 am. Un nuevo destino: Narita, Tokio, pero esa ya es otra historia.

P.D. Las papas del Mac de la plaza roja suck.

martes, 20 de noviembre de 2012

Argumento #1

Cachito es un joven de 26 años que desea hacer una película, sin embargo esto ha demostrado ser todo un reto. A pesar de tener mucho que decir, no sabe cómo hacerlo. Nadie colabora, ni sus amigos ni sus padres, quienes no le permiten desarrollar su capacidad creativa al estar constantemente exigiéndole que encuentre un empleo y empiece a "hacer algo". Xavi, su mejor amigo, le propone irse a vivir con él por un par de semanas, después de todo puede hacerle compañía mientras sus padres regresan de su segunda luna de miel. 

Lo que Cachito pensó que sería la solución a sus problemas se convierte en un infierno. No le es fácil ocultarle a Montse (la novia de Xavi), la existencia de Patri (la amante de Xavi), sobre todo porque no dejan de cruzarse en los pasillos del edificio. Tener que lidiar con las interminables fiestas (y correspondientes borracheras), ha pasado de ser una diversión a un problema. Mercedes sigue sin prestarle la más mínima atención, a pesar de que la persigue silenciosa pero constantemente desde sexto de primaria, y ya no quedan billetes dentro del cajón de la mesita de noche de la madre de Xavi, ora vez sin un duro.

Las desastrozas vidas de sus amigos no tienen nada de interesante y a la vez lo tienen todo. Mientras el mundo avanza y evoluciona, su película no. 

Durante una más de las tantas fiestas en casa, y después de haber bebido bastante más de la cuenta, Cachito decide finalmente declarársele abiertamente a Mercedes, haciendo una escena que, para vergüenza de la chica, no pasa desapercibida por ninguno de los presentes, y provocando al mismo tiempo que Montse descubra la relación afectiva entre Xavi y Patri. Se arma el pandemonio, y Cachito sale corriendo, filmadora en mano, bajo la lluvia torrencial. Sintiéndose desesperado, Cachito no para de grabar y grabar, recorre durante la madrugada las calles que lo han visto crecer, en una búsqueda frenética de algo.

Rebeca, su amiga de toda la vida, y quien se encontraba en la fiesta, le ha enviado un mensaje al móvil. Después de mucho meditarlo, cachito se decide a leerlo, y quedan en pasar por casa de Rebeca. Cachito come en silencio una sopa de fideos de caja que le ha preparado Rebeca en el microondas. Por un buen rato no se dicen ni una palabra, ¿para qué? si entre ellos nunca han hecho falta. Finalmente, deciden acercarse a la playa. Está amaneciendo, y mientras bordean la orilla del mar, Cachito comprende que no necesita buscar desesperadamente lo que siempre ha tenido a su lado. 

 

jueves, 18 de octubre de 2012

Cuidado y te da un beri beri...


Beri beri, soponcio, patatús, yeyo y pare usted de contar...

¿Por qué será que en castellano (o español, lo dejamos al gusto del consumidor), se utilizan tantas palabras de origen desconocido y siniestro para definir lo que clínicamente se conoce como desmayo, lipotimia o síncope?

Ya estamos claros en que al hispanoparlante le encanta esto de jugar con las palabras, invertirlas, mezclarlas, moldearlas y juguetear con ellas. El venezolano en especial (no hablo de otros latinoamericanos por desconocimiento de causa pero eso no quita que lo hagan también), siente una exagerada fascinación por utilizar el lenguaje como una herramienta poderosa que le permita aplicar constantemente (y en ocasiones en demasía) el doble sentido. No es lo que digas, sino cómo lo dices. Lo que está implícito en cada una de tus palabras puede ser y será usado en tu contra, ¡así que mucho cuidado! Pero, ¿qué tiene eso que ver con el tema en cuestión? En realidad nada, más allá de nuestro gusto particular por recortar y pegar palabras para hacer otras, pero ya saben que cuando uno escribe así como yo, directo de la cabeza al papel (o en este caso el teclado) cualquier cosa puede pasar. Así que mis disculpas y vuelvo al inicio y a lo que me trajo aquí el día de hoy: de dónde salieron tantas palabras para definir una misma cosa.

Cuidado y te da un beri beri...

Esa es una frase típica de abuelita, pero la realidad es que el significado real de beri beri no es nada agradable. El beriberi es una enfermedad producida por falta de vitamina B1 y aunque la hay de varios tipos: adulto e infantil, todas son terribles y desencadenan en cosas como confusión, debilidad, dolor, vómitos, taquicardia, dificultad para respirar, convulsiones y un largo etcétera, lo que explica que sirva para denominar cualquier "beri beri" (o cosa extraña cuyo nombre no podemos precisar) que le pueda dar a uno. 

Según los datos que he logrado recabar, el origen del término no se tiene del todo claro (como suele suceder).  Algunos dicen que la palabra proviene del singalés: beri=no puedo, otros que viene del árabe=bhur bhari, asma de marinero. Sea cual sea el origen real de la palabra, un beri beri es una vaina horrible, ¡así que zape! (Aunque por aquí lo usen para denominar cualquier "vaina").

¡A éste ya le dio el soponcio!

Ésta también es una de esas frases típicas de abuelita que, afortunadamente, no implica nada tan complejo y atroz como el beri beri. El soponcio se refiere simplemente a un desmayo, así que podríamos decir que son sinónimos.  La diferencia con otros términos como el yeyo o patatús que explicaré más adelante, radica en que el soponcio viene provocado por un gran susto. Algo como que el viejo se enteró que la hija de 15 años quedó embarazada, o que le robaron el carro, o hasta que se pegó el Kino. ¡Todo puede pasar!

 La etimología de la palabra en este caso también es incierta. Hay dos versiones comúnmente aceptadas. La que puede interpretarse como más jocosa, es la que dice que soponcio viene del vocablo latino vulgar sopio que significaría pene. ¿Y la relación del pene con el soponcio? Pues resulta que ese típico dibujito que garabateaban los niños y adolescentes del sexo masculino a diestra y siniestra en sus cuadernos, libros, cartucheras, y demás utensilios escolares tiene su origen en la antigua Roma y lleva por nombre sopio. (Se aprende cada cosa, ¿no?). Ajá, ya sé, ¿pero cómo llega esto a lo del soponcio? se preguntarán. Ya voy para allá. Pues nuestros queridos amigos romanos, al igual que nuestros niños en edad escolar de hoy en día, se divertían mucho dibujando sopios por todas partes. Se rumorea que el soponcio era lo que le daba a las féminas al ver esos sopios gigantes pintados, pues llegaban a asustarse (yo diría más bien a escandalizarse). El poeta satírico Gaius Valerius Catullus escribió: frontem tabernae sopionibus scribam (Dibujaré sopios frente a la taberna). Estaría arrecho por la atención, quizás. Y bien dice uno de los más de 20.000 graffitis de Pompeya: ut merdas edatis qui scripseras sopionis. (Que coman mierda aquellos que dibujen sopios). O quem non pudet et rubet, non est homo, sed sopio (El que se avergüenza y se ruboriza, no es hombre, es sopio). Para mí como que sopio es "guevón", no sé, digo yo. En fin... 
 
La otra hipótesis indica que la palabra viene del cruce de otras dos: sopetón, que viene de la palabra latina subĭtus (súbito), y la también latina responsio (respuesta).  Como nota curiosa han de saber que soponcio también significa una sopa mal hecha. Así que ya pueden quejarse ante la abuelita si el soponcio les provocó un soponcio.

¡Si no tienes cuidado, te va a dar un patatú!

La palabra patatú de por sí sola ya causa risa. ¿Cuál será esa pasión que tenemos con la cacofonía? Esta palabra es de uso extendido en todos los países de habla hispana o en la mayoría de ellos, y normalmente va acompañada de una s final (patatús) pero como en Venezuela nos encanta comernos las "S" (entre otras letras), para nosotros ha quedado como patatú. Esencial es informarles antes que cualquier otra cosa, que el patatús o patatú es más grave que el soponcio y el beri beri. O en otras palabras, un beri beri o soponcio desencadena en patatús. Además, la palabra es onomatopéyica porque reproduce el ruido que hace la persona al caer o desmayarse. Qué creativos somos, ¿verdad?  Según el DRAE patatús proviene de pata: pie o pierna de un animal. ¿Y cómo se relaciona eso con que te de algo? Ni idea, supongo que del hecho de perder la pata y caerse, creo que por ahí va la cosa. El caso es que al menos suena graciosa, así que esperemos que su uso no pase a mejor vida. Por cierto que en mi investigación al respecto encontré un poema del poeta y periodista español Manuel Bretón de los Herreros que se llama El patatús, y aquí se los dejo:

Cuando veo á un artillero 
Con fachenda y sin dinero, 
Y requiere el chafarote,
Retorciéndose el bigote 
Más terrible que un obús, 
¡Ay Jesús, ay Jesús! 
¡Que me da, que me da el patatús

No me altero ni me asusto 
Cuando el Conde hace mi gusto, 
Mas si un día al señor Conde
Pido plata, y me responde. 
Ten paciencia, que no hay mus,
¡Ay Jesús, ay Jesús! 
¡Qué me da, que me da el patatús

Y finalmente, ¿qué hay del famoso yeyo?

Han de saber que la palabra yeyo es exclusivamente nuestra, es decir, originaria de Venezuela (o eso dicen algunos por ahí). El yeyo parece ser el menor mal de todos (afortunadamente), pues su definición se apoya en la causa y no la consecuencia: el yeyo te da por no comer o por aguantar mucho sol, o por la combinación de ambas. Algo típico si saliste temprano a hacer diligencias en este país y te dan las 4 de la tarde y no has podido ni desayunar. Ahora, ¿a quién no le ha dado un yeyo alguna vez?

Después de este corto paseo por los sinónimos más coloquiales de desmayo que tenemos, finalmente sólo me resta advertirles que también existen los yeyos, beri beris o soponcios ficticios, es decir, aquellos que no tiene su origen en nada más que manipular a alguien para conseguir algún fin siniestro (muy aplicado por las mamás o señoras mayores para recibir la atención de sus hijos). Así que tengan cuidado, ya sea de los soponcios, yeyos, beri beris y patatús reales o ficticios, porque al final lo que más puede dolernos es la cuenta del hospital.




jueves, 23 de agosto de 2012

Te nos fuiste, principito...

El día de hoy recibí la triste noticia de que mi querido perro Milou falleció. Tenía 16 años y 7 meses, lo cual es una vida larga para un perro, y más para un Cocker Spaniel.

Siempre he considerado que en el mundo hay dos clases de personas, a las que les gustan los animales y las que no. Normalmente me llevo bien con los primeros, los segundos siempre tienen algo que me da como mala espina, no sé. Quizás sea porque si nosotros como animales no somos capaces de apreciar otras especies es porque hay algo que no va muy bien con nosotros. Bueno, esto no son más que teorías locas mías, pero todo es válido en este mundo.

Volviendo al tema de este post, hoy nos dejó mi Milou. Obviamente mi primera reacción ha sido llorar, ¿cómo no hacerlo? Milou compartió cada uno de los instantes emblemáticos de mi vida desde que tenía 16 años. En otras palabras, ha estado ahí siempre. Ahora, mi segunda acción ha sido ponerme a ver las fotos que a lo largo de los años fui tomando de Milou y su participación total y absoluta en nuestra vida familiar. La frase cliché de "la mascota es un miembro más de la familia" será cliché pero es 100% cierta. No hay instante de mi viaje por memory lane que no incluya a Milou.

Todos consideramos que nuestra mascota es la mejor del mundo, y yo no soy la excepción. Y como hoy es el día en que Milou tuvo que dejarnos, quiero compartir con todo aquel que desee leer, las características mágicas y únicas que hicieron de él el mejor perro del mundo, el mejor perro que mi familia podía tener, y nos hizo a nosotros la mejor familia que Milou podía tener. Así que eso fue un ganar-ganar.

Los inicios...

Milou llegó a nuestras vidas como llegan la mayoría de las mascotas a los brazos de sus dueños, por pura casualidad. (En esta vida se dan toda esa serie de causales-casuales para hacer de tu vida algo mágico). Yo estaba en 8vo grado, y una compañera de clases tenía una perrita cocker que había cruzado (no sé si por interés de los dueños o puro interés de los perros) con un terrier y habían tenido una camada de unos 6 u 8 perritos. La verdad no recuerdo exactamente cuántos eran, el punto es que los perritos tenían poco menos de 6 meses y su familia no había podido vender ninguno. Como les preocupaba el enorme gasto que implicaba el tener a tantos perros pequeños (en especial por las vacunas), la mamá de mi compañera de clases decidió regalar a los perritos, y qué mejor que ofrecerlos en el colegio. Así que mi amiga llegó un día a clases con varias fotos de los cachorritos en cuestión. A mí no me dejaban tener perro. Toda mi vida había adorado a los animales, en especial a los perros, pero en mi casa no querían regalarme uno por más que intentaba persuadirlos. No es que a mis padres no les gustaran los perros, por el contrario, les encantaban y les siguen gustando (animal lovers), pero ya saben que cuando uno es niño solo quiere al perro porque sí, pero no piensa en las necesidades que requiere el perro ni en los problemas que pueda causar, uno lo quiere y ya. En fin, volviendo a la historia de cómo llegó Milou a nuestras vidas, efectivamente en mi casa estaban negados a tener perro. Vivíamos en un apartamento, y aunque no era pequeño, mis padres insistían en que un perro necesita vivir en una casa, que el perro tiene necesidades, etc. El caso fue que yo, en un arranque de desesperación adolescente absoluta me dije: "¡Es ahora o nunca!" y viendo las fotos de los cachorritos que llevó mi amiga al colegio, le señalé el que más me gustó de todos y le dije: ¡Ese es el mío! "Chevere, mañana te lo traigo", me contestó ella. Y así fue, así de simple. Bueno, así de simple no, después llegaron los ruegos para lograr convencer a mis padres de que Milou se quedara. Pero no seguiré adelantandome al relato, le dije a mi amiga que me trajera al cachorrito marrón claro, (lo que durante todos los años de vida de Milou se llamó color champán) y a la mañana siguiente me lo trajo con todo y pote para comer, certificado de nacimiento y certificados de vacunación. Milou era un cachorrito precioso y estaba aterrado, temblaba de miedo el pobre. Mi plan de acción era limitado, pedí el perro, me lo trajeron, incluso me llevaron con él hasta la casa, pero de ahí en adelante no había más plan. Así que nada, subí con Milou y entré a la casa y ya. Por supuesto que mis padres pusieron el grito en el cielo. Que lo devolviera, que no se podía quedar, etc. pero bastó un par de ruegos y ver a Milou para derretirse, así que mi papá dio el visto bueno y lo demás es historia. 16 años y 7 meses de recuerdos y de felicidad infinita.

Aprendiendo todos un poco...

Milou nunca fue un perro educado, no es que fuera un loco desastroso, lo que quiero decir es que nunca fue a la escuela de perros. Ya saben, esos sitios en los que les enseñan a hacer un par de trucos por una recompensa que generalmente se traduce en comida. A Milou lo dejamos ser, sin embargo él aprendió cosas que nadie podría haberle enseñado. Milou reconocía el motor del carro de mi hermano y después, cuando yo tuve el mío, el de mi carro. Cuando lo escuchaba sabía que al asomarse a la ventana de mi habitación vería llegar el carro y al vernos bajar y entrar al edificio, corría hacia la puerta principal para esperarnos. No hubo un solo día en que Milou no nos recibiera a cada uno de los miembros de la familia en la puerta. Eso, señores, es invaluable.

Indudablemente, también reconocía el timbre y el intercomunicador, lo que creo que no tuvo muy claro es que no todo el que entraba por la puerta principal del edificio venía para la casa. Le encantaba sentarse en una silla del balcón y ver hacia afuera. Veía los carros pasar, la gente, otros perros. En ocasiones les ladraba. Si pasaba una ambulancia aullaba. Cuando no entendía volteaba la cara de un lado a otro. A mi hermano y a mí nos encantaba que hiciera eso, pero no lo hacía con mucha frecuencia.

Cuando hacía algo que sabía que no debía hacer solía esconderse debajo de las mesas de la sala o del comedor. Con el tono de voz que usaba al llamarlo, él ya sabía que le venía un regaño, pero de todos modos también sabía que el regaño no iba a durar mucho, así que no es que fuese una gran tragedia para él. 

Sus nombres...

Milou era su nombre oficial, pero sobrenombres tuvo miles, Miloucito, Miloutinovich, Puppy, chicho, guby, entre otros, cada miembro de la familia le tenía su apodo, y él respondía a todos.Claro, Milou se le decía sólo cuando le tocaba regaño, y como eso lo sabía muy bien, detestaba que lo llamaran por su nombre.

Un par de anécdotas...

Milou era el típico perro que ponía cara de perro triste cuando estabas en la mesa para conseguir (casi siempre era así, sobretodo con mi mamá que es la más alcahueta) que le dieras comida. En una ocasión, mientras mi mamá iba a llamar a mi papá para avisarle que tenía la comida en la mesa, a Milou se le ocurrió la maravillosa idea de subirse a la mesa y comerse la carne del plato de mi papá. Así que así lo encontró mi papá,  con las cuatro patas en la mesa y con  las manos en la masa (o el hocico en el plato). Supongo que no pudo dejar pasar una oportunidad como aquella. Mi papá estaba histérico, se quedó sin almuerzo, Milou con la barriga llena y feliz, tremendo filete el que se comió, y mi mamá y yo muertas de la risa.

Como sabrán, el cocker spaniel es una raza de perros cazadores, por lo que su instinto lo lleva a cazar. Era frecuente que en la casa entraran pajaritos por el balcón. Cuando eso pasaba Milou se ponía como loco, corría de un lado a otro persiguiendo al ave. En una ocasión atrapó al pajarito. Mi mamá y yo estábamos ahí, lo regañamos, yo intenté abrirle las mandíbulas con las manos pero me fue imposible hacerle abrir la boca. Finalmente soltó el pájaro y me lo entregó, como un trofeo lo puso a mis pies. El pobre nunca entendió por qué lo regañábamos, pues él no había hecho más que cazar para mí.

 Mi príncipe, te quiero....

Milou fue un perro miembro de una familia como cualquier otro, pero sin duda fue el mejor perro del mundo para mí y mi familia, el más especial, el más cariñoso, el más hermoso, el más todo. Porque esa es la magia de tener una mascota, alguien que sabes que siente por ti lo mismo que sientes por él y que nunca te va a fallar.

Por último, este día en que se me ha ido mi príncipe sólo me queda decirles esto: Díganle siempre a sus mascotas lo mucho que las quieren, puede que no entiendan las palabras, pero el amor que expresarán al hacerlo siempre lo entenderán. Ese es el lenguaje universal que usamos para comunicarnos con nuestras mascotas y que sin duda entienden. El amor que existe entre una mascota y su familia es algo que sólo entienden quienes lo viven. Así que disfruten de la compañía, el cariño y la alegría infinita que les brinda día a día su mascota, y retribuyanle todo eso con mucho mucho amor.

Milou, te quiero y te querré siempre. Como tú, ninguno.






martes, 24 de julio de 2012

Como apagar un despertador


 El objeto en cuestión...

Todos conocemos esos molestos artefactos que necesariamente mantenemos con nosotros, esos objetos a los que llamamos despertador. Los podemos encontrar en varias versiones: grandes, pequeños, redondos, cuadrados, etc. y en los más variados modelos: modernos, rococó, clásicos, electrónicos, y un largo etc. También vienen con una gran variedad de tonos; unos más exasperantes que otros: Tonos que van desde el clásico ring-ring, pasando por el pi-pi-pi-pi-piiiiiip, hasta aquellos que hacen sonar la canción de tu preferencia, tu estación de radio favorita o incluso un mensaje creado por ti.


 ¿Feliz despertar?

Sean cuales sean las ventajas de éste, el artefacto seguirá siendo objeto de desprecio por parte de su dueño, por lo que nos encontramos ante una relación como se ven muchas por ahí, una relación de amor-odio. Piénsenlo, ¿quien no lo ha vivido? ¿Quién de ustedes no mantiene esta relación de amor-odio con su despertador? Vamos, quien no lo haya hecho, que lance la primera piedra.

La razón de ese profundo odio y desprecio no es más que el fluir de esa rabia que se almacena en nosotros al reconocer que ese objeto -lamentablemente tan necesario- está impidiendo el libre curso de nuestras indispensables y muy tristemente perdidas horas de sueño.

 El método:

Todos hacemos uso de métodos muy eficaces para callar a la terrible bestia y continuar disfrutando de nuestro cuento de hadas (o cruel pesadilla, en el mundo de los sueños todo es posible), pero el método varía en función de las características del despertador. Es muy simple. Por ejemplo, si se trata de un pequeño despertador, se recurre al método clásico que consiste en simplemente movilizar el brazo lenta y cuidadosamente hasta la mesita de noche, levantar delicadamente el despertador, y arrojarlo con fuerza contra la pared opuesta a la cama (esto último para evitar rebotes no deseados). A hacer esto, el silencio tomará posesión del recinto, lo cual le dará al sueño una gran entrada triunfal. Este método, aunque muy eficaz, suele acarrear problemas de bolsillo, debido al constante reemplazo del despertador.

Si se trata de una maquinaria más moderna, el método debe adaptarse a los avances tecnológicos del objeto fruto del infortunio matutino. Algunos vienen con un "snooze" incorporado, que no es más que un botón que alivia momentáneamente nuestra pena, pero hay que tomar en cuenta que la paz sólo dura unos minutos, y luego la pesadilla vuelve a comenzar, así que no puede considerarse como una solución al problema.

En resumen...

Sea cual sea el método empleado para acallar al nefasto artefacto que nos molesta todas las mañanas, está claro que siempre tendremos la posibilidad de emplear otra opción, y se trata de una elección muy sencilla y 100% eficaz: prescindir de él. Aunque esto último nos acaerrá un nuevo problema: la imposibilidad de llegar a tiempo a nuestro destino, pero eso ya no es asunto de este post, así que lo dejamos para mañana. Ya me ha dado sueño, menos mal que es día feriado y no necesito poner mi despertador.

P.D. Por cierto, el mío suena como un rasgueo de guitarra, ¿qué hay del tuyo?

miércoles, 29 de febrero de 2012

El día que no existe...

Hay un día al año que normalmente no aparece en el calendario (al menos en el gregoriano y el juliano), cada cierto tiempo asoma la cabeza para traernos algún regalo cada 4 años. Ese día viene a aparecer para alegrarme infinitamente y llenarme de energía. :) ¡Bienvenido 29 de febrero, siempre te espero con ansias!!!!!

Ahora la pregunta de las cincuenta mil lochas: ¿Por qué tenemos en el calendario gregoriano, que es el calendario de mayor uso a nivel mundial y por el cuál nos regimos mundialmente, (sin menospreciar al juliano, hebreo, budista, chino, hindú, japonés, musulmán, maya [este último no me gusta porque se acaba pronto, uyyyyyy], persa, azteca, y un largo etc.), un día extra cada cuatro años?

El 29 de febrero fue un dia agregado al calendario por la reforma juliana, la cual tenía al pobre mes de febrero con piches 28 días. (Más pichirres con el pobre Februarius). Decidieron para corregir el desfase que venía arrastrando el calendario romano agregar un segundo día 24 de februarius cada cuatro años, para tener años de 365 días y cada cuatro años uno de 366. A ese 24 de febrero extra (no sé por qué insertarlo ahí y ponerle 24 también, pero bueno, como que los consejeros de Julio César estaban medio locos), lo llamaron ante diem bis-sextum kalendas martias de ahí viene el nombre de bisiesto. Bisextum porque era el 6 antes de Calendas. (Para quien no sepa qué es Calendas a eso le dedicamos otro artículo). Cabe destacar que lo consideraban parte del 24, y era un día doble, es decir, un día de 48 horas (como que a veces todos necesitamos uno de esos para que nos alcance el día, ¿verdad?). No fue sino hasta la Edad Media que los días del mes pasaron a llamarse en números consecutivos y el bisiesto pasó de ser una inserción, al último día del mes de febrero. :)

Curiosidades legales:

En el Reino Unido y Hong Kong, alguien nacido el 29 de febrero adquiere su mayoría de edad el 1 de marzo del año en que cumpla 18 años, en Nueva Zelanda, la fecha legal es el 28 de febrero.

En la Unión Europea el 29 de febrero se convirtió en el día bisiesto oficialmente en el año 2000. (Antes de eso no tengo idea de cómo hacían, menos mal que no nací en ningún país de la unión entonces porque en ese caso como que no existiría legalmente, vaya problema).

En Irlanda, los bebés nacidos el 29 de febrero reciben un premio de cien euros. (Papá, ¿por qué no nací en Irlanda?).

A las personas que nacen el día 29, se les denomina "Leapers", palabra extraída del término "Leap year", año bisiesto en inglés. So I´m a leaper. LOL

¿Y qué hay del 30 de febrero?

Ya sabemos que con febrero fueron bien egoístas y lo dejaron con 28 días, (y con el maravilloso 29 cada cuatro años), ¿pero qué me dicen del 30 de febrero? Sí, aunque no lo crean, han existido tres 30 de febrero.

En febrero de 1712 el calendario sueco agregó dos días 29 para poder ajustar su pase del calendario juliano al gregoriano. (Yo hubiese tenido doble cumpleaños!!!!!!!)

En 1929 la Unión Soviética se inventó el calendario "revolucionario" (espero no dar ideas a ningún coterráneo) que tenía 30 días en cada mes, y los días sobrantes eran días de fiesta sueltos. (Igualito a algunos por aquí, cualquier excusa para no trabajar.) Para 1930 y 1931 aplicaron el nuevo calendario, pero para 1932 ya habían regresado al calendario gregoriano (probablemente no tenían nada que celebrar para entonces).

Para mí el 29 es especial no sólo porque es un día que "no existe", sino porque es mi cumpleaños,  me hace ser mucho más joven, y ha hecho que cumplir años sea mucho más emocionante, al fin y al cabo sólo ocurre muy de vez en cuando. :) Nacer un 29 de febrero es algo al alcance de pocos, así que me considero muy afortunada.

Bienvenido 29 de febrero de 2012, llevo cuatro años esperándote!!!!!!!






viernes, 14 de octubre de 2011

Triana y su verga...

Comenzaré esta entrada diciendo que me daré licencia de emplear un lenguaje bastante soez, el cual en mi día a día empleo únicamente cuando me encuentro lo suficientemente enfadada o molesta para hacerlo, o en otras palabras, cuando alquien me saca de mis casillas. Pero como el tema en cuestión lo amerita, como ya he dicho, me doy licencia de hacer y deshacer, y por consiguiente emplear una terminología un tanto florida. ^_^

Continuaré diciendo que esta entrada se la dedico a una buena amiga española, Judit, quien sin darse cuenta, hizo un comentario que picó mi curiosidad y derivó en que me interesara en investigar de dónde "carajo" viene la expresión que tantas risas provocó en Judit: "la verga e Triana".

Triana y su verga...

Hasta donde sé, la expresión "la verga de Triana" es aplicable a algo que se considera muy importante o especial. También puede utilizarse con ironía, preguntando al interlocutor si se "cree" la verga de Triana, es decir, más especial que el resto de los mortales.

Después de una ardua investigación respecto al orígen de esta frase, la explicación más pausible es la que les relato a continuación:

Como es de conocimiento general, la palabra verga en la lengua española es sinónimo de pene. ¿Y de dónde sacamos la idea de llamar verga a parte del órgano sexual masculino? Esto es muy sencillo de explicar, resulta que una verga es el palo largo y delgado que sostiene la vela mayor en un barco (claro está, cuando éste es de vela). De ahí, la analogía es bastante sencilla de entender. Hasta aquí, todo claro.

Pero eso nos lleva a preguntarnos: ¿Quién "coño" es Triana y por qué su "verga" es tan arrecha?

Resulta que Rodrigo de Triana fue un marinero andaluz que acompañaba a Cristóbal Colón en su travesía hacia las Indias, lo cual lo llevo al mal llamado Nuevo Mundo (mal llamado porque no era nuevo, ya estaba ahí). Para ser más específicos, Rodrigo viajaba en La Pinta, y fue éste afortunado (o desdichado, depende de cómo queramos verlo) el primero en avistar América desde su puesto de vigía, es decir, desde la verga de La Pinta. Aquí ya vamos entendiendo más las cosas.

Podemos deducir entonces, sin mucha dificultad, que la verga de Triana era bastante alta, pues gracias a ella fue el primero en divisar el continente desconocido hasta entonces por los europeos. La de Rodrigo fue entonces una gran proeza que cambió drásticamente el panorama mundial y marcó un hito en la civilización.

Entonces, no queda lugar a dudas, la verga de Triana fue realmente arrecha, tanto, que aún seguimos recordándola a diario. ¡Bien por ti, Rodrigo!

¿Y qué me dicen del "carajo"?

Ya que los términos náuticos nos han traído hasta aquí, no dejaré de comentar una información que, aunque más rumor que realidad, nos dice que el carajo no es más que el puesto de vigía en la verga. El puesto de vigía era el peor que podía recibirse, pues allí se tenía que estar alerta y pasando frío, sol y lluvia, además de marearse mucho más que estando abajo. Solía ser un castigo enviar a un marino al carajo, dadas las dificultades de esta labor. Así que es comprensible que ser enviado al carajo sea una mierda. Y sigue siéndolo hasta el sol de hoy (aunque nadie sepa a ciencia cierta qué es el carajo y dónde coño queda).

Ahora ya lo saben, si van a mandar a alguien al carajo háganlo con propiedad, y si van a decirle a alguien que es la verga de Triana, ya conocen la magnitud del cumplido. :)